Autobiografía

Mi nombre es Aline Jazmín Ortega Gallardo. Nací el 26 de abril de 2004. Mi mamá se llama María Guadalupe Gallardo Valdivia, quien ha sido una figura muy importante en mi vida, acompañándome y apoyándome en cada etapa de mi formación personal y académica.

Mis primeros pasos en la educación los di en el preescolar Rosa Navarro. No tengo muchos recuerdos de esa etapa, ya que era muy pequeña, pero sé que fue el inicio de un camino lleno de aprendizajes y descubrimientos.

Después continué mis estudios en la Escuela Primaria Fernando Montaño Puga, donde pasé seis años muy significativos. Ahí viví diferentes etapas de mi niñez: conocí a muchos compañeros y maestras, aprendí los conocimientos básicos y senté las bases que me han acompañado hasta hoy. Fue una etapa de crecimiento, inocencia y amistad, donde descubrí el gusto por aprender y convivir.

Más adelante, ingresé a la Secundaria Esteban Baca Calderón, una etapa que considero una de las mejores de mi vida escolar. Durante esos años formé vínculos muy fuertes con mis amigas, conocí a personas que dejaron huella en mí y comencé a desarrollar más mi identidad personal. Recuerdo esos momentos con mucho cariño, ya que fueron años en los que me sentí feliz, motivada y acompañada.

Al pasar a la preparatoria, ingresé primero al CONALEP, donde estuve solo un semestre. No me sentía del todo cómoda, pues el turno vespertino y la distancia de la escuela me dificultaban el día a día, además de la fama que se le daba a la institución. Por decisión de mi mamá y mía, me cambié a la Preparatoria No. 1, donde continué mis estudios en el turno matutino. Sin embargo, poco tiempo después inició la pandemia, lo que cambió completamente la forma de estudiar.

La pandemia fue un tiempo difícil para mí, como para muchas personas. Pasé gran parte de ese periodo en casa, realizando las pocas actividades escolares que nos asignaban, pero también aprovechando el tiempo para hacer ejercicio y trabajar en distintos lugares. A pesar de los retos, fue una etapa que me enseñó a ser más disciplinada, responsable y a valorar las cosas simples.

Cuando llegó el momento de decidir qué carrera estudiar, sentí muchos nervios, pues era una decisión muy importante. Me preparé con esfuerzo para el examen de admisión, y afortunadamente logré ingresar al Instituto Estatal de Educación Normal de Nayarit, donde actualmente curso la Licenciatura en Educación Primaria.

Hoy me encuentro en el punto más alto de mi formación académica, próxima a concluir mi licenciatura. Me siento muy emocionada y también un poco nerviosa por lo que viene, pero sobre todo agradecida con todo lo que he vivido y aprendido en el camino. Ser maestra es un sueño que poco a poco se ha vuelto realidad, y me motiva pensar que podré transmitir a mis futuros alumnos la misma pasión por aprender que me ha acompañado desde niña

Comentarios

Entradas populares